Si miras el mundo a través de los ojos del Buda Amitabha, no encontrarás nada problemático; pero si miras el mundo a través de tus propios ojos, te sentirás perdido.
-Shin’ei Takamatsu.
Si miras el mundo a través de los ojos del Buda Amitabha, no encontrarás nada problemático; pero si miras el mundo a través de tus propios ojos, te sentirás perdido.
-Shin’ei Takamatsu.
Adaptado de Bits of rubble turn into gold de Taitetsu Unno.
Una de las premisas del Budismo es que ninguna vida o experiencia humana es desperdiciada, abandonada u olvidada. Por el contrario, toda vida y experiencia debe transformarse en sabiduría profunda y un modo de vida compasivo. Esta es la enseñanza detrás del adagio: «Transformar el engaño en despertar». Cualquier piedra aparentemente inservible puede tornarse en oro en la vida cotidiana de un practicante budista. Por ello, el budismo es un camino de optimismo supremo.
Ciertamente, me doy cuenta de lo penoso que es que yo, Shinran, el tonto de pelo de rastrojo, esté hundido en un océano inmenso de deseos y apegos y me halle perdido entre las vastas montañas de la fama y el beneficio [personal], hasta tal punto que no me alegro en absoluto de entrar en "la etapa de los verdaderamente seguros [en el nacimiento]", y [tampoco] siento la felicidad de ir acercándome a la realización de la iluminación verdadera.
-Alfred Bloom, The Essential Shinran, 16
Aunque he tomado refugio en el camino verdadero de la tierra pura, es difícil tener una mente verdadera y sincera. Este yo es falso e mentiroso; carezco por completo de una mente pura.
Cada uno de nosotros en nuestro porte exterior, aparenta ser sabio, bueno y dedicado; pero tan grande es nuestra codicia, ira, perversidad y engaño que estamos llenos de toda forma de malicia y artimañas.
Es extremadamente difícil poner fin a nuestra naturaleza malvada; la mente es como una serpiente o escorpión venenoso. Nuestros buenos actos también están contaminados; por ello, [nuestra práctica] es llamada práctica falsa y vacía.
Aunque carezco de vergüenza y reproche, y [tampoco] tengo una mente verdadera y sincera; es por el Nombre que me dirige Amida que los méritos colman las diez direcciones.
Sin ni siquiera un pequeña capacidad de amar o de mostrar compasión, no puedo esperar beneficiar a los seres sintientes. Si no fuera por el barco del voto de Amida, ¿cómo podría cruzar el océano de esta dolorosa existencia?
Con mentes llenas de malicia y artimañas, como serpientes y escorpiones, no podemos llevar a cabo buenas acciones por medio de nuestro poder propio; y a menos que nos encomendemos a la virtud que Amida nos dirige, acabaremos sin conocer la vergüenza y el reproche.
-Albert Bloom, The Essential Shinran, 15
-Thus taught master Shichiri, 1.
Shinran nació en Hino, cerca de Kyoto, y recibió el nombre de Matsuwaka-maro. Perdió a sus padres a una edad temprana, lo que le hizo reflex...